Ayer en tu solemne discurso,
en parte fuiste oscuro,
obtuso,
trataste de esconder la claridad más no caímos,
entre líneas encontramos lo que creías difuso.
Corbata con un nudo que te ahorcaba por ser sucio,
el verbo y el vocablo que reflejan tus más bajos artilugios,
salieron con mal aire apariencias que no me fumo.
Me esfumo sin alarde,
el barrio sufre hambre,
tú tragas kilos carne,
el cerdo come cerdo sin complejos,
es casi un arte,
Estrado pa´ “ostentosos”,
nos dan un mal esbozo,
futuros resbalosos,
Carstens es un baboso,
un trago amargo innecesario que nos sirven
los que se la dan de tramposos.
Carta sin posdata dicta el soldado desde un pozo.